Para retomar el blog hemos elegido como tema un pequeño anfibio arborícola: La Ranita de San Antonio (Hyla melleri; antes Hyla arborea). Ahora que ya han transcurrido tanto la primavera como el verano, volvemos la vista atrás y recordamos esas frescas mañanas de bicheo con los amigos, y gracias a la fotografía podemos recordar los momentos en que rebuscando entre las verdes y húmedas praderas, observas detenidamente y cuando llegas a creer que no hay nada ¡ahí está!. Entre los brotes verdes de hierba esta preciosa y verde ranita de ojos saltones. Como cita nuestro amigo Héctor Ruiz en su blog Zona Osera: "Es curioso cómo a veces escuchas su canto en una charca y
al acercarte a la misma no eres capaz de localizar ninguna a pesar de
que sepas que están ahí".
Ranita de San Antonio (Hyla melleri) con una herida en la cabeza.
Ranita de San Antonio (Hyla melleri) con una herida en la cabeza.
A pesar de su pequeño tamaño, este anfibio anuro es una de las ranas más llamativas de nuestra fauna, tanto por su tonalidad verdosa como ya habíamos apuntado, que la permite camuflarse perfectamente entre la hierba, como por ser arborícola, cualidad que desempeña gracias a las ventosas que posee en sus dedos. Es sin duda una rana fotogénica, que siempre se merece unas tomas.
(Podéis ver las fotos ampliadas pinchando sobre ellas)
Ranita de San Antonio.
Ranita de San Antonio sobre una roca con líquen.
Ranita de San Antonio croando durante la noche sobre la vegatación de una charca.

Ranita de San Antonio empleando sus ventosas para mantenerse en el tallo de una gramínea.
Esta pequeña ranita es nuestra primera entrada y una muestra de la gran biodiversidad de la que goza nuestro país; es el principio de una larga aventura que queremos disfrutar con vosotros. Muchas gracias por visitar el blog y un saludo a todos.